11 de diciembre de 2010

Palabras del Jefe de Gabinete en la jura de secretarios de la Jefatura. jueves, 27 de diciembre de 2007

Palabras del Jefe de Gabinete en la jura de secretarios de la Jefatura.

jueves, 27 de diciembre de 2007

PALABRAS DEL JEFE DE GABINETE DE MINISTROS, DR. ALBERTO FERNÁNDEZ EN EL ACTO DE JURAMENTO DE SECRETARIOS DE LA JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS DE LA PRESIDENCIA DE LA NACIÓN, EN EL SALÓN COLÓN.

Hay una etapa que se cumple y una etapa que se inicia; la verdad con muchos de los que están hoy acá, algunos que están volviendo a jurar como Secretarios, durante estos cuatro años, junto a Néstor Kirchner, hemos trabajado mucho. Y creo que hemos podido acompañar lo que yo llamo el momento más formidable de cambios que la Argentina de la democracia ha experimentado, desde el 83 a la fecha.

Ha habido en todo esto aportes importantes, de todos los que están aquí acompañándome. Yo celebro, realmente, que Juan Manuel, que "Pepe", que Romina, sigan acompañándome como lo hicieron en estos cuatro años, cada uno haciendo lo suyo tan bien, como lo han hecho, con muchos esfuerzo, con mucha honestidad y convencidos de que somos todos parte de un proyecto colectivo, que supone el proyecto que implica cambiar el país.

Para todos ellos yo tengo el agradecimiento sincero, por el esfuerzo que han puesto estos años trabajando a la par de uno. Y el mismo agradecimiento que tengo para Julio Fernando Vitobello, que está dejando la Jefatura de Gabinete para hacerse cargo de la Sindicatura General de la Nación. Así que Julio gracias por estos años de trabajo a nuestro lado. (APLAUSOS).

Mi agradecimiento también es para Claudio Ferreira, el subsecretario de Relaciones Parlamentarias, por todos estos cuatro años, un gran amigo que nos ha ayudado mucho; ayudó al "Negro" Pessoa, que fue un extraordinario vicejefe de Gabinete y  que ahora es el secretario de Hacienda y lo siguió ayudando a un entrañable y querido amigo, que es Jorge Rivas. Y yo agradezco, Claudio, de verdad, todo este tiempo, lo mismo que a Marta Oyhanarte, que hoy no está acá, pero ella ha tenido un trabajo impresionante desde su subsecretaria, tratando de mejorar la calidad institucional de la democracia. Y también para Claudio Heredia que se va a hacer cargo, ahora, de la Subsecretaria de Coordinación, no lo veo a Claudio, ha sido mi Jefe de Gabinete, hasta ahora, pero Claudio buena suerte en lo adelante.

Como ustedes se darán cuenta hemos incorporado a alguien muy importante para mí, que es Carlos Fernández, quien fue un hombre que conocí trabajando en la Secretaría de Hacienda, fue subsecretario de Hacienda, fue secretario de Hacienda, temporariamente, cuando Carlos Mosse no pudo trabajar. Un día lo llamé y le pedí, junto al Presidente Kirchner, que nos ayudara a ayudar a un amigo querido, que es Felipe Solá, que tenía un problema en la provincia, y allí fue a pocos meses de terminar la gestión para hacerse cargo del Ministerio de Economía, lo hizo maravillosamente bien. Y desde entonces tengo el deseo, que cumplo, de que Carlos trabaje conmigo. Así que Carlos, que es un extraordinario funcionario, es de esos hombres que saben conjugar perfectamente las mejores condiciones técnicas con la mejor sintonía política y estoy seguro que vamos a tener, en estos cuatro años que vienen, un trabajo muy fuerte, tengo una enorme confianza en lo vos vas a hacer. Así que prepárate que vas a tener mucho trabajo, porque yo estoy con demasiados problemas encima. Así que bienvenido Carlos, de verdad bienvenido. (APLAUSOS).

Ustedes verán que hay una Secretaría que no está cubierta, que es la Secretaría de Gabinete y de Relaciones Parlamentarias; esa es la Secretaría de Jorge Rivas y aspiro que muy pronto Jorge Rivas vuelva a la función. Por eso no está cubierta, ese es un cargo que está esperando la mejoría definitiva de Jorge, para que él venga, se siente y siga trabajando con la misma honestidad, con la misma calidad humana y con el mismo compromiso político que caracterizó la acción política de Jorge, a lo largo de toda su vida.

La verdad es que lo extraño mucho a Jorge (APLAUSOS), la realidad es que lo extrañamos mucho todos y lo extraño mucho yo, particularmente, y aspiro a  que ese despacho, que tenemos, en el segundo piso de la Casa de Gobierno, que es el  despacho de Jorge, rápidamente se llene con Jorge, esa es mi mayor aspiración. Mientras tanto todos tendremos que trabajar mucho para cubrir una enorme ausencia que es la ausencia de Jorge. Y vamos a trabajar con la convicción de que Jorge volverá a trabajar con nosotros.

Yo les doy las gracias a  todos, les deseo la mejor de la suerte, a los que están llegando les agradezco, a los que nos han visitado, gracias Leonardo Favio por estar acá. Como siempre el compromiso nuestro es el que tuvimos desde el primer día que abrazamos la política, todo esto tiene sentido si la vida de la gente cambia para bien, sino no tiene sentido. Muchísimas gracias.

Cristina Fernández visitó La Cava jueves, 27 de diciembre de 2007

Cristina Fernández visitó La Cava

jueves, 27 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE OBRAS DE URBANIZACION EN LA VILLA LA CAVA, EN EL DISTRITO DE SAN ISIDRO, PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Estoy muy contenta de estar aquí. Hace poco más de dos años, en la Iglesia de La Cava, junto a un grupo de hombres, mujeres, jóvenes, con el cura compartimos una tarde fantástica. Quizás, en aquel momento alguien pensó que era solamente un registro fotográfico para una campaña electoral; pensaron que tal vez era una reunión de las tantas que se hacían en la que se discutía, se debatía y luego la nada.

Pero hoy aquí, en La Cava, podemos dar testimonio que las ilusiones, las esperanzas, las utopías son posibles verlas realizadas cuando tenemos la fortaleza de las convicciones de lo que estamos haciendo argentinos. (APLAUSOS)

Yo estoy absolutamente convencida que podemos transformar la realidad, que podemos pelearle a la adversidad y que podemos vencerla si tenemos fe en nuestras propias fuerzas y junto a nuestras propias fuerzas, poner cada vez mayor trabajo y mayor esfuerzo.

Esto no es un grupo de viviendas de las tantas que hemos inaugurado en el país; es algo más; como decía Daniel recién, es integración y es inclusión, porque muchas veces argentinos y argentinas, a los que han resultado menos favorecidos por la vida, a los que tienen mayor grado de vulnerabilidad social, queremos como esconderlos, como ocultarlos y creo que la gran realización de esta mañana, es poder mostrarles a todos los argentinos que nosotros mismos como sociedad, como nación, somos capaces de hacernos cargo de aquellos que han tenido mayor grado de vulnerabilidad, que han tenido menos suerte en la vida y en lugar de separarlos y esconderlos los integramos y los incluimos. Este es el gran ejemplo, (APLAUSOS) el gran ejemplo de solidaridad en serio, de integración y de inclusión.

Muchas veces he escuchado grandes parrafadas y grandes discursos acerca de preocuparse por los pobres, pero cuando tienen un pobre cerca quieren ocultarlo y separarlo, porque tal vez piensan que pueden venir a arrebatarles algo. Yo creo que esta ha sido la gran equivocación que ha dado lugar a estas sociedades duales, donde al lado de la inmensa riqueza, convive la infinita pobreza y eso es lo que hay que quebrar argentinos y argentinas. (APLAUSOS)

Si nosotros logramos quebrar y desterrar esa sociedad dual, injusta, inequitativa, hiriente, injuriante para quienes tenemos dignidad y creemos en la dignidad humana, si logramos quebrar esa dualidad, vamos a encontrar respuesta a muchos problemas que hoy nos parecen terribles e insolubles: el de la seguridad, el de la educación, el de la salud. Todo eso se soluciona con mayor grado de integración e inclusión social. Esa es la clave del tiempo que se viene y ese es el gran desafío que tenemos todos los argentinos, no solamente quienes tenemos responsabilidades de gobierno que tal vez, por esa confianza del voto popular, somos los de mayor grado de compromiso, un presidente, un gobernador, un intendente, pero lo son también aquellos que han sido favorecidos por la vida y que tienen todo lo que han querido, ellos también tienen la responsabilidad siendo buenos ciudadanos, pagando sus impuestos, tendiéndole la mano al otro de construir un país y una sociedad mejor.

Por eso aquí en San Isidro, un distrito emblemático tal vez, en esto de sociedades duales que se nos da, es que este ejemplo que hoy estamos dando de integración, de inclusión social, con cooperación y verdadera solidaridad por los que menos tienen, es el camino a seguir, no es otro que el que damos en todos los órdenes de la vida.

Hoy, el Intendente mencionaba a nuestro ex presidente que va a partir a Colombia también en un ejercicio de cooperación y solidaridad con otro tipo de sufrimiento, (APLAUSOS) con otro tipo de dolor, en un país también fracturado al que vamos a tender nuestra mano solidaria para que haya menos dolor, menos sufrimiento, más solidaridad, más acción humanitaria. Esto es lo que está necesitando no solamente nuestro país, no solamente nuestro continente, el mundo, mayor solidaridad, mayor cooperación, mayor integración.

Estoy segura, y lo repito en todos los foros, en todos los lugares en los cuales me toca comunicarme, que si nosotros logramos quebrar esa individualidad, ese egoísmo de que solo le importe a uno lo que le pasa y no al resto, vamos a vivir en un mundo mejor.

Aquí, desde La Cava, con el orgullo de la palabra cumplida, recuerdo aquella reunión donde decíamos cómo vamos a hacer, qué criterio vamos a emplear para que sea justa y equitativa la distribución de las viviendas, dándole participación a la sociedad. Cuanto más gente participa, más de 42 organizaciones participando en los criterios de distribución, cuánto más se abre la mano, más posibilidades de justicia y dignidad vamos a tener.

Créanme argentinos y argentinas, este es el camino: integración, inclusión, cooperación y solidaridad para todos los argentinos y argentinas.
Gracias La Cava, gracias San Isidro y vamos Argentina, vamos con mucha fuerza. Gracias. (APLAUSOS)

 

Palabras de la Presidenta en la ceremonia de ascensos de oficiales de las Fuerzas Armadas. jueves, 27 de diciembre de 2007

Palabras de la Presidenta en la ceremonia de ascensos de oficiales de las Fuerzas Armadas.

jueves, 27 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, DRA. CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER EN LA CEREMONIA DE ASCENSOS A OFICIALES SUPERIORES DE LAS FUERZAS ARMADAS, EN EL SALÓN BLANCO DE CASA DE GOBIERNO.

Buenas tardes a todos y a todas: felicitaciones a todos y cada uno de los oficiales de las Fuerzas Armadas por este ascenso en sus carreras, que como las vocaciones de cada uno de nosotros es vivida como un logro personal también.

Hoy es un día muy especial para ustedes, pero también es un día en que han sucedido muchas cosas que obligan a quien representa los intereses de la Nación Argentina ha tener, también, un pronunciamiento público.

En un mundo cada vez más difícil y cada vez más doloroso, desde aquí, en nombre de todos los argentinos y también de estos oficiales de nuestras fuerzas armadas nuestras condolencias a la familia de la exprimer ministro de Pakistán, Benazir Butto, salvajemente asesinada hoy. A ella, a sus deudos, a sus familiares, a sus seguidores y en definitiva todos también nos sentimos parte y víctimas de esta salvaje e incalificable agresión.

También, en el día de la fecha, me he comunicado, hace unos instantes, con el señor Presidente del Gobierno español. Ustedes saben que una compatriota nuestra: Pilar Bouza Moreno, está en estos momentos, junto a otra médica española, siendo rehén, en la lejana Somalia, en África.

Y al mismo tiempo, quien fuera nuestro Presidente se encuentra rumbo a Colombia para participar como garantes, junto a otros hombres, representantes de países latinoamericanos y también de la República de Francia, en la entrega de tres rehenes: un niño y dos mujeres.

Yo pensaba hoy, por esas raras coincidencias: Ingrid Betancourt, mujer; Pilar Bouza Moreno, también mujer; Benazir Butto, también mujer y todas ellas comprometidas, de distintas formas: compromisos social, en el caso de nuestra compatriota, desde muy joven; compromiso político y también social, el de Ingrid Betancourt; compromiso político, el de Benazir Butto. Pareciera, tal vez, que el ejercicio de responsabilidades y de compromisos trae aparejadas consecuencias dolorosas y trágicas.

Pero creo que no debemos,  precisamente, caer en ese estado de ánimo, que quienes actúan de ese modo pretenden que en definitiva bajemos los brazos y que quienes tenemos compromisos con nuestras ideas, con nuestras convicciones, con el resto de nuestros compatriotas en los ámbitos específicos en los que nos toca desempeñarnos a cada uno, bajemos los brazos.

Creo que al revés de todo eso, la actitud debe ser la de mayor compromiso, la de mayor responsabilidad, la de mayores convicciones. Creo que este es el homenaje que uno puede hacerle a estas mujeres, víctimas de tragedias que, tal vez, excedan los marcos de sus realidades institucionales, sociales, geográficas y tal vez se inscriban en un mundo, donde se han roto los equilibrios y de algún u otro modo de equilibrios geopolíticos, equilibrios económicos y equilibrios sociales. Y tal vez - y sin justificar ninguna de estas horribles tragedias - se enmarcan en esos desequilibrios las cosas que suceden.

Por eso, en este día de felicidad para todos ustedes, de realización personal y también de las familias: de sus mujeres, de sus hijos, yo quiero, en todo caso, rescatar el ejemplo de estas mujeres para que todos, cada uno en los lugares que nos desempeñamos, por más importante que parezca un lugar o por más pequeño e insignificante que puedan parecer los otros, todos tenemos un rol que cumplir y una responsabilidad que desarrollar en lograr vivir, todos los días, en un mundo un poco mejor y contribuir en lo que podamos, de donde podamos y como podamos a que haya menos dolor, menos injusticia, menos inequidad porque, en definitiva, estas son tal vez las causas profundas, insondables muchas veces de las cosas que suceden.

Por eso, felicitaciones a todos ustedes, felicitaciones a sus familias, a sus hijos, a sus esposas y con el compromiso de defender los sagrados intereses del pueblo y de la Nación, que son una misma y única cosa.

Muchas gracias y tengan todos ustedes muy buenas tardes. (APLAUSOS).

Palabras de la Presidenta por anuncio de obras en Puerto Deseado. miércoles, 26 de diciembre de 2007

Palabras de la Presidenta por anuncio de obras en Puerto Deseado.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, DRA. CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER EN EL ACTO DE ANUNCIO DE OBRAS PARA MUNICIPIOS DE PUERTO DESEADO.
Recién cuando miraba esa fantástica fotografía, que es la vieja estación de trenes de Puerto Deseado, un lugar liadísimo, emblemático, completamente restaurado, además, me acordaba de tantas cosas; el otro día también en Río Turbio, cuando pusimos en marcha la licitación para la usina termoeléctrica con el carbón de la cuenca carbonífera de los argentinos, que está ubicada en Santa Cruz, pero es de todos los argentinos, me acordaba también de lo que acaba de señalar el señor Gobernador, viejo sueño, la cementera, casi un mito en la provincia de Santa Cruz. Y así podríamos hablar del puerto, de tantas cosas y muchas veces no han tenido espacio en los medios de comunicación, al contrario, tal vez, no sé si por ese ejercicio que muchas veces se toman en cuanto a la distorsión de la realidad, como un mal ejercicio periodístico - digo yo, ¿no?

Santa Cruz, tal vez, intentó ser presentada a todos los argentinos como un lugar, como un espacio político y social que había quedado desfasado, luego del paso de quien fuera presidente de los argentinos y tres veces Gobernador, por voluntad popular de esa querida provincia. Pero bueno, aquí está la presencia de Daniel, Gobernador de la provincia de Santa Cruz, por más del 58 por ciento de los votos, aquí estamos nosotros también validados en ese lejano territorio y que no significa el creerse que uno siempre tiene razón o que es lo mejor, sino simplemente poder comprobar que durante tanto tiempo, uno no vivió equivocado, sino por el contrario, vivió construyendo y haciendo cosas por quienes compartían sus días, sus espacios comunes, la escuela de los hijos, la vida en definitiva.

El hecho de ser político, el hecho de ser Gobernador o Presidente no nos convierte en seres inasibles, al contrario, somos tan de carne y hueso como cualquiera de los otros y con las vivencias, los dolores y las angustias  y muchas veces el no poder tal vez expresarse con la libertad que si lo hace otro ciudadano común, porque muchas veces tenemos, además, el deber de la responsabilidad institucional cuando nos expresamos.

Pero bueno, aquí estamos poniendo en marcha algo que es muy importante, no solamente para Santa Cruz, sino para todos los argentinos, porque en definitiva va a servir para, por ejemplo, exportar, si es necesario cemento de nuestra cementera por puertos patagónicos; también vincularse con la parte turística. A pocos kilómetros de allí se encuentra el pueblo de Jaramillo, que es lugar donde mataron a Facón Grande, se acuerdan aquel líder sindical de las huelgas del 21, donde también puede convertirse, hay ideas en la provincia de construir un museo allí con todo lo que tenga que ver con esos sucesos históricos de los años 20, que tanta bibliografía y crónica periodística han suscitado y seguirán suscitando porque es parte de la  historia de los argentinos.

Creo que también el tema de los cruceros, que pueden atracar allí, en Puerto Deseado y compartir todas esas experiencias y ver el bosque petrificado, que es un lugar fantástico que está a poca distancia de allí y por lo tanto, las potencialidades y las expectativas de la región son, en un mundo globalizado como el que hoy tenemos, realmente muy buenas. Así que muy contentos.

También para salirme un poco del tema quiero decirles a todos ustedes, que hace pocos instantes, el señor Jefe de Gabinete, junto al Canciller de nuestro país, han comunicado a la prensa, en la sala de periodistas de esta Casa de Gobierno, que hemos decidido que sea precisamente el Presidente Néstor Kirchner, quien en representación del Poder Ejecutivo y conforme, también, lo había solicitado oportunamente el señor Presidente de la República de Francia y también el señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, formar parte de una suerte de comisión, de carácter internacional, que pueda contribuir al canje humanitario y a la liberación de tres personas detenidas por las FARC, en las selvas colombianas, durante el transcurso de los próximos días.

Lo hemos hecho con la convicción que siempre nos ha llevado en todo lo que tenga que ver con la acción humanitaria y porque creemos que la República Argentina debe tener, en este campo y en cualquier otro que se le solicite en el ámbito internacional y que tenga que ver con cuestiones humanitarias, un rol de cooperación, de colaboración y fundamentalmente, de solidaridad con el sufrimiento humano, fundamentalmente todo aquello que implica violar la sagrada condición humana sometiendo a las personas a situaciones que realmente son vejatorias y violatorias de sus más elementales derechos. Por eso, en todo lo que podamos contribuir a esa tarea ahí estaremos, y por eso la presencia del Presidente Kirchner y de nuestro Canciller, acompañando a otros diplomáticos y a otros representantes de Latinoamérica en esta tarea que consideramos muy importante, tal cual lo manifesté en mi mensaje el 10 de diciembre. Y además, también, ya lo había hecho, tal vez ahora pueda tomar estado público, cuando la mamá de Ingrid Betancourt, Yolanda Pulecio me visitó, hace ya unos seis o siete meses, aquí en Buenos Aires.

En esa oportunidad le remití, ya en ese entonces, una carta al Presidente Uribe solicitando que hiciera todo lo posible para desarrollar y llevar a cabo el canje humanitario, en virtud de que temía por la suerte de los detenidos, y porque realmente era necesario,  era imperativo hacer algo que aliviara esa situación. (APLAUSOS). Creo que estamos haciendo esa tarea que es nuestra obligación y ahí estaremos y seguramente cuando todo esté articulado, me he comunicado tanto con el Presidente de la República de Colombia, Alvaro Uribe, como con el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, para ultimar los detalles y poder ayudar y colaborar en todo lo que podamos, desde aquí, desde nuestro país, la República Argentina.

Así que bueno, muchas gracias, veo muchas caras de santacruceños, otros no lo son, caras de argentinos, en síntesis preocupados por las cosas que nos suceden y ocupados, que es lo más importante, por resolverlas. Muchísimas gracias, tengan una todos ustedes muy buenas tardes.

La Presidenta encabezó la presentación del PRONUREE viernes, 21 de diciembre de 2007

La Presidenta encabezó la presentación del PRONUREE

viernes, 21 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE FIRMA DEL CONVENIO MARCO DE ADHESIÓN AL PROGRAMA NACIONAL DE USO RACIONAL Y EFICIENTE DE LA ENERGÍA

Buenos días a todos y a todas: escuchaba recién al ministro de Planificación, al arquitecto Julio De Vido y recordaba los inicios con los dos problemas centrales en materia energética, como él los ha señalado. Por un lado, la falta de inversión, que se había producido en la Argentina y que no era solamente imputable al sector privado, al sector empresario.

En realidad, había un modelo económico, que no demandaba energía, porque energía necesitan los que trabajan; energía necesitan los que producen. Si uno es solamente servicio, especulación y transferencia no necesita gran cantidad de energía. Con lo cual, también es cierto, que quien no iba a poder colocar el producido de su inversión - esto es los empresarios generadores de energía - no invertían porque sabían que nada iba a ser colocado y por lo tanto no podían tener rentabilidad. Esto es la economía, en definitiva, es una relación permanente de todas las decisiones que toman los actores públicos institucionales, los actores privados, los actores sociales, hay una íntima interrelación.

Lo cierto es que el modelo económico imperante no requería de energía. Lo cierto es que, además, cuando comienzan a cambiar las cosas y comienza a demandarse mayor consumo de energía, porque se produce y se comienza a consumir, nos enfrentamos con lo que era el segundo problema: las características de la matriz energética en la República Argentina que no era una matriz diversificada.

Èramos, como acostumbrábamos a decir, gasodependientes. A punto tal que, en un momento, se llegó a proponer -deben recordar algunos funcionarios en la primera etapa del Gobierno- que pusiéramos todo el transporte público con GNC. Imagínense lo que esto hubiera significado hoy en términos de costos y de problemas.

Lo cierto es que, el entonces, Presidente Kirchner tuvo el tino, la claridad, de no aceptar esto, de no llevarlo adelante. Porque inclusive había también conformidad de las empresas productoras y generadoras en la Argentina, fundamentalmente las hidrocarburíferas, las que también habían dado el consentimiento. Afortunadamente no se hizo porque hoy estaríamos en un problema también muy grave.

Se abordaron, entonces, el problema desde la responsabilidad estatal, institucional y pública. El abordaje de los dos problemas: aumentar la producción energética y al mismo tiempo diversificar la matriz energética.

Recordaba, el otro día en Río Turbio, cuando se quiso cerrar la mina de carbón en los años '90, porque en esos momentos el barril de petróleo estaba a 8 ó 9 dólares. Entonces, la extracción de energía en base a carbón,  era absolutamente costosa comparada con un barril a 8 ó 0 dólares. Hoy un barril está casi rozando los 100 dólares o por allí nos revela la importancia del no tener posiciones dogmáticas y cerradas en nada. Y mucho menos en la economía, donde las cosas nunca son para siempre y donde nos exige una apertura intelectual muy importante, para estar preparado para las nuevas situaciones, que siempre se están produciendo.

Abordado el tema, entonces, desde la responsabilidad estatal; creo que la enumeración de las obras, las características de esa diversificación, donde también estamos incorporando energía atómica a la matriz energética, nos hace pasar a la segunda etapa y lo hacemos, conjuntamente con el sector privado. Creo que aquí en este programa de uso racional y eficiente de la energía estamos yendo al primer actor o al tercer escalón de la responsabilidad, que es la responsabilidad social.

Yo decía, el otro día en el discurso ante la Asamblea Legislativa, el día 10, que se puede tener un muy buen Gobierno, pero si no tiene además buenas instituciones en lo privado y buena sociedad es muy difícil abordar la transformación de un país.

Creo que acá vamos a situarnos en ese tercer escalón de la responsabilidad social para que todos: el sector público, el sector privado y la sociedad, podamos ser más racionales, más eficientes, agregando calidad competitiva a la economía argentina. Porque agregándole calidad competitiva a la economía argentina nos estamos beneficiando absolutamente todos, desde la generación de nuevos puestos de trabajo, de mejores retribuciones. En fin, lo que es la rueda de la economía, donde todo se articula, como dije al comienzo de esta intervención, y en la cual la decisión de uno nunca es neutral para el resto de los actores económicos y sociales.

Debo decir, también, que espero por parte de quines proveen lamparitas y todo lo que tenga que ver con este bajo consumo, que también tengan responsabilidad social y empresaria. (APLAUSOS). No sea que luego, a partir de la demanda y de la compra que va a hacer el Estado nacional de estos instrumentos necesarios, entonces, no con inteligencia, sino con la viveza, que tanto nos ha costado a los argentinos. Siempre digo que quiere empresarios y comerciantes inteligentes no vivos. A los vivos la rentabilidad les dura muy poco y luego la pagamos todos los argentinos finalmente en ineficiencia.

Espero que también en esto haya responsabilidad, espero que el Licenciado Moreno también contribuya porque nuestros comerciantes y empresarios también tengan ese alto grado de responsabilidad que todos demandamos, en serio. (APLAUSOS) Porque muchas veces formulamos planes, estrategias, metas ambiciosas, son muy ambiciosas las metas que acaba de darnos el ministro, en materia de ahorro y de eficiencia energética, de racionalidad.

Ahorro no me gusta la palabra porque como él bien lo dijo el ahorro significa que alguien restringe algo; en realidad es eficiencia y racionalidad. Son metas muy ambiciosas. También tenemos que elaborar los instrumentos en el sector de planificación y en toda la administración para verificar que esto se cumpla. Porque esto es la otra cosa que nos ha faltado siempre a los argentinos: la perseverancia y la metodología para luego ir corroborando que las metas se están cumpliendo. Y en todo caso si no se pueden cumplir, identificar claramente los problemas o los personajes por los cuales no se pueden cumplir estas metas y actuar en consecuencia. Esto también es parte de la eficiencia y de la calidad institucional: fijarse metas, verificarlas, corroborarlas, corregir.

En definitiva, estas son las actitudes que tiene que tener todo funcionario público o privado, porque finalmente la ineficiencia empresaria también la terminan pagando todos los sectores de la sociedad. Con lo cual, aquí mis amigos los Gobernadores de la República Argentina, algunos ex compañeros de bancada, también los invito a que en sus provincias, en sus municipios, podamos todos colaborar en esta tarea que yo creo que es central.

No me canso de decir que el siglo XXI va a tener dos protagonistas muy fuertes: alimentos y energía. Yo lo visualizo muy claramente. Creo que en estos dos campos la Argentina tiene mucho; esto nos coloca con una potencialidad, en términos de mejora de nuestra producción, de nuestras exportaciones, de nuestra calidad económica, muy importante. Es una oportunidad y no la podemos dejar pasar.

A diferencia del otro Centenario, aquel Centenario que encontró a la Argentina en el octavo y noveno lugar del mundo, pero con una población totalmente desprovista de los bienes sociales: de educación, de salud, de calidad de vida, porque había mucho crecimiento de la economía, pero era aprovechado por pocos.

Este Bicentenario creo que nos tiene que encontrar en la posibilidad de generar riquezas, pero que además pueda ser también percibida esa riqueza por nuestra sociedad, por nuestro pueblo. Porque esto es lo que da sustentabilidad y perdurabilidad a los procesos de crecimiento económico. No es invento de esta Presidenta por su origen ideológico, es simplemente percepción y observación que una puede hacer de todas las sociedades, que hacen más de 200 años vienen acumulando permanentemente en su economía y que lo transmite, también, al resto de las sociedades y entonces, en un esfuerzo virtuoso todo el país, toda la Nación crece.

Yo espero que todos, políticos, empresarios, trabajadores hayamos hecho aprendizaje de estos años duros y difíciles que ha tenido la Argentina; siempre de las dificultades y de las adversidades podemos sacar algo bueno, y es la comprensión de lo que no tenemos que volver a hacer para no retornar. Porque - ojo - la economía no es un pasaje que uno compró y lo lleva porque sí, hay que cuidarla todos los días, cada uno en el lugar que le ha asignado la sociedad o su propia vocación: el Estado, las empresas, los sindicatos.

Me parece que este es el trípode sobre el cual tenemos que trabajar con el resto de las instituciones, con el resto de la sociedad para poder profundizar, prolongar y mejorar este proceso, que hemos iniciado y que hoy nos sigue dando cifras, de las 59 semanas de crecimiento consecutivo, en este último noviembre, que medimos la desocupación en el 7.1; en ese crecimiento industrial del 9.9; en ese acumulado, que llevamos el 8 y medio, en lo que va del año y en ese 9.4 de crecimiento mayor.

El consumo que uno puede advertir hoy, también, parte del problema de este crecimiento de energía. Por primera vez - ustedes lo saben - muchísimos argentinos han podido acceder a un equipo de aire acondicionado, esto puede parecer, tal vez, a los que estamos sentados aquí, que hemos tenido muchas veces la suerte de poder contar con esas cuestiones, algo común. Para mucha gente, que solamente cuando tenía calor, tenía un ventilador o un turbo, las clases populares significa un progreso, una mejora de calidad de vida y un reconocimiento de la autoestima, que por allí los que han tenido la suerte de tener esto siempre no lo advierten, pero que significa en la calidad de vida de la sociedad un paso muy importante. (APLAUSOS).

Esto también nos trae el otro problema, relacionado con la generación de energía que esto demanda, el plus, que esto está demandando es muy importante. Por eso, también, parte de este plan, de esta presentación que estamos haciendo hoy.

Entonces, lo importante es que cada uno, desde el lugar en que está, defienda lo conquistado. Y defender lo conquistado no es aferrarse a las cosas o a los comportamientos, las conductas cuando estas han sido equivocadas, sino esencialmente modificarlas para seguir teniendo eso que pude lograr y un poco más también.

Muchas gracias y tengan ustedes muy buenos días. (APLAUSOS).

La Presidenta habló en la ceremonia de egreso de cadetes de las FF.AA. jueves, 20 de diciembre de 2007

La Presidenta habló en la ceremonia de egreso de cadetes de las FF.AA.

jueves, 20 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN LA CEREMONIA DE EGRESO CONJUNTO DE LOS CADETES DE LAS FUERZAS ARMADAS, REALIZADO EN EL COLEGIO MILITAR DE LA NACION

Cadetes y Cadetas que egresan hoy de las tres Fuerzas Armadas de la Nación: quiero decirles que considero un alto honor estar aquí hoy presente, porque le asigno a esta Ceremonia un altísimo valor republicano; el valor republicano y constitucional que significa que vuestra Comandante en Jefe electa por voluntad popular de acuerdo a lo que prescribe nuestra Constitución Nacional, le entregue hoy a ustedes, los sables que son para defender al pueblo y a la Nación.

Quiero decirles que tengo muchas esperanzas puestas en ustedes. Creo que debemos y nos debemos todos los argentinos escribir una historia diferente. Muchas veces nos han presentado la historia fragmentada, como desconectados los hechos, tal vez, para que no podamos entender y entonces al no entender, al no comprender, se provoquen historias que han sido trágicas para todos los argentinos.

Yo concibo, a estas nuestras Fuerzas Armadas, en dos etapas históricas. La primera, la fundacional, la de la emancipación nacional donde había que derribar el muro colonial, y allí, hombres que no eran militares se hicieron militares, porque eran patriotas y la hora exigía entonces del valor, de la heroicidad para liberar y construir la Patria.

Tal vez, la figura más emblemática de aquella etapa de la emancipación nacional sea la figura de don Manuel Belgrano, abogado, civil, político que tomó las armas para construir la Patria. Luego vino la otra etapa; habíamos constituido el país en 1853, lo habíamos organizado y luego del primer centenario viene lo que yo concibo como la etapa de la decadencia institucional de nuestro rol como Fuerzas Armadas de la Nación, en defensa del pueblo y de la Patria.

La ruptura institucional, la violación de la Constitución trajo paradojalmente otra figura, casi antagónica con la de don Manuel Belgrano, la de los militares que se hacían políticos utilizando las armas de la Nación y violando la Constitución.

Esa etapa, que fue trágica para todos, para todos los argentinos, y muchas veces casi como una broma con la misma edad que tienen ustedes, 21, 22 años uno podía escuchar aquí en nuestro país, que para ser presidente de la Nación había que pasar por el Colegio Militar. Muchas veces los argentinos tenemos una inusual capacidad para analizar hasta la propia tragedia.

Creo, Cadetes y Cadetas, que en esta etapa que se avecina del Bicentenario, tenemos todos la inmensa responsabilidad de remontar la tragedia que hemos vivido, de hacerlo con memoria, con verdad y con Justicia como corresponde en el marco de la Constitución, de sus jueces y de sus leyes.

No se me escapa tampoco -sería injusto no mencionarlo- que durante la etapa de lo que denomino la decadencia institucional y la ruptura de los golpes de Estado, no fueron solamente las Fuerzas Armadas. Sería muy fácil utilizar a una institución únicamente como chivo expiatorio; fueron también desde afuera y desde adentro los que empujaron y apoyaron muchas veces esas rupturas institucionales.

Esto no significa exculpaciones, pero sí significa colocar las cosas en su justo lugar. Quiero y queremos los argentinos en esta etapa del Bicentenario, la reconstrucción de lo que podríamos denominar una nueva historia.

Siempre digo que cada hombre, cada mujer construye su destino y juntos esos hombres y esas mujeres, construyen la historia. Creo que estamos en un momento que a poco menos de dos años de nuestro Bicentenario nos debemos todos los argentinos una historia diferente y la historia se construye con voluntades individuales y voluntades colectivas, en la comprensión de que la defensa de la Patria nunca puede ser el enfrentamiento entre hermanos, que la defensa de la Patria nunca puede pasar por la violación de la Constitución y que la defensa de la Patria es, por sobre todas las cosas, custodiar nuestro país para que nuestro pueblo pueda descollar su vida en paz y poder mejorar cada día que pasa.

Estoy absolutamente convencida de que lo vamos a lograr, de que vamos a darnos Fuerzas Armadas con un rol moderno, contemporáneo, profesionales, de cooperación, con un modelo de desarrollo económico, social e institucional que tiene el lugar que la Constitución asigna para sus Fuerzas Armadas.

Estoy convencida que lo podemos hacer, porque creo que todos, absolutamente todos, hemos hecho un duro aprendizaje de las tragedias que nos han tocado vivir.

Por eso, con mucha esperanza en todos ustedes, que no han sido protagonistas ni responsables de los desatinos y tragedias del pasado, que tienen por delante toda la vida, sé que se van a comprometer en la construcción de una institución diferente, en un país que también quiere ser diferente y mejor.

Por eso, en el día en que su Comandante en Jefe les entrega los sables, los invito a todos a saludar y a celebrar por la Patria.

¡Viva la Patria! (APLAUSOS)

El subsecretario de Gestión Pública hablóen la entrega del Premio a la Calidad jueves, 20 de diciembre de 2007

El subsecretario de Gestión Pública hablóen la entrega del Premio a la Calidad

jueves, 20 de diciembre de 2007

PALABRAS DEL SUBSECRETARIO DE LA GESTIÓN PÚBLICA, DR. JUAN MANUEL ABAL MEDINA, EN EL ACTO DE ENTREGA DEL PREMIO NACIONAL A LA CALIDAD AÑO 2007, EN EL SALÓN SUR, DE CASA DE GOBIERNO.

Señora Presidenta la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner; señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Don Daniel Scioli; señores ministros del Poder Ejecutivo Nacional; señores Secretarios de Estado; autoridades nacionales; destacados invitados; expertos; jurados evaluadores; señoras y señores: es para mí un verdadero orgullo participar de este acto, en el cual la Presidenta de la República distingue a aquellos organismos públicos que más se han destacado en la mejora de la gestión, tanto en sus procedimientos internos, como en la atención que prestan a los ciudadanos.

Estos organismos, que hoy estamos distinguiendo, demuestran con el esfuerzo y el trabajo de sus dirigentes y el conjunto de sus empleados, los organismos públicos pueden optimizar la eficacia, la eficiencia y la transparencia con el que manejan los recursos públicos, que son los recursos de todos los argentinos.

Estoy convencido que estas experiencias y prácticas, que hoy estamos distinguiendo se trasladarán rápidamente al conjunto de la administración pública, tal cual es el objetivo central de este Premio.

En primer lugar, debo y quiero felicitar, muy especialmente, al UDAI de San Rafael, en Mendoza. Este organismo, que hoy recibe el Premio Nacional de la Calidad, el año pasado, obtuvo el Diploma a la Mejora, lo cual demuestra que con el esfuerzo, el trabajo y la planificación se alcanzan los mejores resultados.

La UDAI, a su vez, la Unidad de Atención Integral, también forma parte de un organismo con el ANSES, que es un organismo clave en las cuestiones de calidad en la gestión pública, en su tarea de mejoramiento de la gestión, de calidad con el ciudadano, de compromiso, de trabajo e innovación tecnológica se ha transformado en un organismo referente, a escala nacional, en la temática. Con lo cual quiero felicitar, muy especialmente, al titular de la UDAI, Daniel Herrera y también personalmente a quien encabezó este conjunto de esfuerzos para transformar el ANSES, nuestro amigo el Dr. Sergio Massa.

A su vez, comentarles y felicitar también a los dos organismos que hoy reciben el Diploma a la Mejora Permanente y que, posiblemente, el año que viene sean los próximos ganadores de este premio. Me estoy refiriendo a la Secretaría de Turismo de la Nación, encabezada por su secretario, Enrique Meyer, y a la Dirección Adjunta Fiscalización de la Provincia de Buenos Aires, de la Subsecretaría de Ingresos Públicos, encabezada por Santiago Montoya, y con Roberto Arias, como su titular. (APLAUSOS)
Ambos organismos nos demuestran cómo con el trabajo profundo y compenetrado de sus dirigentes y el conjunto de sus empleados, se pueden lograr las mejores cuestiones.

El criterio de planificación por el cual premiamos a la Secretaría de Turismo, tiene que ver con un sistema integral de mejora continua que le permite a este organismo seguir casi en términos reales los distintos objetivos que van logrando en términos de las metas fijadas por su plan estratégico federal de turismo sustentable.

A su vez también, la Dirección Adjunta de Fiscalización, ha tenido un rol central en toda esta importante tarea llevada a cabo en la provincia de Buenos Aires contra la evasión fiscal. En este caso estamos premiando por el componente en el criterio de la calidad, porque básicamente adoptó un sistema con un criterio muy sólido que permite garantizar la transparencia y la eficacia en una cuestión tan crítica como es justamente el control de la evasión tributaria. Así que, a ambos organismos los felicitamos y seguiremos trabajando. (APLAUSOS)

Quiero también agradecer muy especialmente al conjunto de los evaluadores y jurados del premio nacional, porque ellos con su trabajo absolutamente ad honorem, riguroso, independiente y objetivo, son los que mantienen en alto el prestigio de este premio. Así que, para ellos un gran agradecimiento de parte nuestra. (APLAUSOS)

Para terminar, quiero simplemente hacer una breve reflexión. Hoy nos encontramos en esta casa, que como bien nos enseña la Presidenta, volvió a ser la casa de todas y todos los argentinos, premiando a organismos y hablando de cuestiones como la calidad de gestión, la innovación tecnológica, el mejoramiento y este tipo de cuestiones. Y esto podemos hacerlo porque tenemos un Estado en pleno funcionamiento.

Hace muy poco tiempo, todos lo recordamos, en un día como hoy, un 20 de diciembre, un presidente debía escapar en helicóptero frente a la bronca, el enojo, el hastío, de centenares de miles de compatriotas que en las calles protestaban.

Dos imágenes, dos países absolutamente distintos que nos permiten recordar todo lo que hemos avanzado. Pudimos dejar atrás ese país de la desocupación, de la miseria, esa Argentina que parecía no tener futuro y, entre todos, podemos hoy mostrarle al mundo y, sobre todo a nosotros mismos, los argentinos, que tenemos una Argentina en pleno funcionamiento.

Y esto no es casual, porque obedece, creo, a dos razones que tienen profundamente que ver con lo que hoy estamos hablando y premiando: en primer lugar, obedecen al compromiso, al esfuerzo y al trabajo del conjunto del pueblo argentino que con su esfuerzo mostró que no podía resignarse a no tener futuro y, en segundo lugar, también obedecen a la decisión política de un gobierno de volver a situar al Estado en ese lugar que nunca debió de haber abandonado y que es el espacio de pelear por las grandes transformaciones que le sirvan a las grandes mayorías populares.

Esa decisión de que se construyera ese país, esa decisión política, no fue una decisión neutral, como todas las grandes decisiones que se toman en la política o en la vida. Fue una decisión que perjudicó a algunos y benefició a otros.

Lo mismo sabemos cuando hablamos de calidad, porque la calidad, contra lo que nos quieren hacer creer algunos voceros, algunos opinadores supuestamente intencionados, la calidad institucional, la calidad del Estado, la calidad de gestión, no es un concepto neutral. Un Estado de calidad es un Estado más fuerte, un Estado con calidad es un Estado más firme, es un Estado más sólido, es un Estado más inteligente, un Estado que tiene más y mejores capacidades para pelear por los intereses de los más necesitados.

Un Estado con calidad es, por ejemplo, un Estado que puede garantizar más y mejores controles de cómo son tratados el conjunto de nuestros jubilados en el conjunto del país. Un Estado de calidad, es, por ejemplo, un Estado que puede impedir que se ponga en riesgo la vida de los jóvenes como ocurría en los viajes de egresados hace muy poco tiempo y un Estado de más calidad es también el Estado que puede y debe controlar a los evasores para que no saquen el dinero que es de todos; un Estado de más calidad es un Estado no neutral, es un Estado que juega a favor de los que menos tienen, que juega a favor de los que producen, que actúa a favor de los que crean, de los que sueñan, de los que incentivan, de los que avanzan.

Ese es el Estado que queremos, ese es el Estado que hoy estamos construyendo, ese es el Estado que estamos forjando y ese es el Estado que le devolverá al a Argentina esa sociedad más justa, más libre y más igualitaria que todos soñamos y que creo que hoy estamos construyendo.

Muchísimas gracias. (APLAUSOS)

Palabras de la Presidenta en la inauguración del campus de la Universidad San Martín. miércoles, 19 de diciembre de 2007

Palabras de la Presidenta en la inauguración del campus de la Universidad San Martín.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, DRA. CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER EN LA INAUGURACIÓN DEL CAMPUS DE LA UNIVERSIDAD SAN MARTÍN, DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

En esta tarde tan especial, aquí en San Martín, en esta tarde tan especial con muchos símbolos. Yo creo mucho en los símbolos y en las señales y no puedo dejar de interpretar que hoy aquí, en lo que fue un viejo taller ferroviario, nuestros ferrocarriles que fueron orgullo de los argentinos, aquí, hoy se abre un nuevo campus universitario. Ha sido el rol del Estado, ese Estado que algunos creyeron que estaba demás porque era el mercado el que seguramente iba a solucionar los problemas de todos los argentinos y que luego de experiencias trágicas en lo social, en lo económico, en lo político, en los institucional hemos vuelto a recuperar a ese Estado como un instrumento que interviene en la vida de todos nosotros para calificar, para dar más calidad de vida a todos nosotros.

Y aquí, hoy, en este viejo taller ferroviario, inauguramos una universidad. Recién recorría en Instituto de Bioseguridad, me impresionó esas características y pregunté qué era exactamente Bioseguridad. Es un edificio, que es inteligente que es inteligente, al mismo tiempo, es un laboratorio que permite manipular elementos, sustancias, bacterias que de no tener determinados márgenes de seguridad podría ser peligroso. Pero que en definitiva está poniendo en la ciencia, en la investigación, en la tecnología la clave - como decía recién Daniel - para agregar competitividad.

Y yo creo que lo que es importante es también que analicemos el rol de la universidad en este proceso de transformación económica, social, institucional y política que también tenemos en nuestro país desde el 25 de mayo del año 2003.

La universidad - ustedes saben soy hija, como muchos de ustedes, de la universidad pública  y gratuita - y hoy cuando la recorría, cuando recorría esta universidad pública impecable, con sus alumnos cuidando sus instalaciones, con la gente orgullosa de investigar, de producir conocimiento, de producir educación, me acordé de aquella otra universidad pública en la que también estudié. Si tuviera que elegir un modelo de la universidad que quiero para los argentinos esta de hoy, "San Martín", sería, sin duda, sería un ejemplo. (APLAUSOS).

¿Y por qué lo digo? Una universidad donde el 60 por ciento de sus carreras está orientada a la ciencia y la tecnología. Es la clave, argentinos y argentinas, créanme es la clave: agregar conocimientos, investigación a nuestro proceso económico productivo, sin dejar de lado la investigación y el conocimiento abstracto de las artes, que también las hacen aquí, de las ciencias sociales. Pero créanme en esta investigación, en esta tecnología está la clave donde podemos agregarle mayor competitividad a un proceso económico, que hoy cuando venía aquí leí nuevas cifras. Este último mes de noviembre, que acaba de terminar- argentinos y argentinas- la desocupación ha descendido, nuevamente, al 7.1. (APLAUSOS).

Miren, quiero contarles en septiembre estábamos en el 7,7; en octubre estábamos en el 7,4 y ahora en noviembre hemos llegado al 7.1.  Son argentinos y argentinas que vuelven a recuperar el trabajo, el gran elemento articulador y dignificador en la vida de una sociedad.

Pero no está terminado allí, también estaba leyendo las cifras del superávit comercial, que es lo que los argentinos hemos exportado, la diferencia entre lo que exportamos y lo que importamos. Y este mes de octubre, 1.089 millones de dólares, 25 por ciento más alto que el mismo mes del año pasado.

La actividad industrial - Intendente aquí, usted de San Martín, este pujante San Martín industrial - creciendo el 9,9 respecto del mismo mes, del año anterior; la actividad económica al 9,4; el acumulado en lo que va del año en el 8,5. Esto que pueden parecer cifras duras, frías, lejanas de lo cotidiano son, sin embargo, las mejoras en el consumo, en el trabajo, en la vida de todos los argentinos.

Y cómo hacer para que esto deba profundizarse porque siempre necesitamos más y seguir creciendo. Esta es la clave de la universidad en los tiempos que vienen: articular entre la universidad y este proceso económico y productivo para entonces agregar más valor y más calidad de vida a los argentinos.

Y miren, esto significa, además, el compromiso que la universidad debe tener para con el pueblo. El compromiso de la universidad con el pueblo no es de largos discursos planfletarios a ver quién es más revolucionario, el compromiso de la universidad con el pueblo, sobre todo de la universidad pública, sostenida con el esfuerzo y el trabajo, tal vez, de los que nunca podrán acceder a ellas, nuestra obligación - como universitarios - es devolverle al pueblo lo que éste nos ha dado y se lo tenemos que devolver en conocimiento y educación para que puedan vivir mejor, con más trabajo, con más salud. (APLAUSOS).

Yo recién hablaba con jóvenes investigadores, formados en nuestras universidades públicas, que luego fueron a estudiar al exterior y ahora han vuelto a investigar aquí. Y hablaban de cómo están investigando en el tema de brucelosis, de vacunas, de agregar a nuestra industria, a nuestro campo mejores oportunidades. Esto es compromiso con el pueblo, compromiso material.

A mí me gustaba hablar, en algún tiempo, de la deuda moral que teníamos los universitarios, pero la moral es algo vago a la hora de definiciones porque, tal vez, lo que es moral para unos, no sea moral para los otros. Hay otro compromiso, que es material; hemos podido estudiar en la universidad, podemos estar estudiando porque hay gente que pone esfuerzo. Y a ellos le debemos esa gratitud y esa obligación material e intelectual de devolver a ese pueblo lo que ese pueblo nos ha dado.

Ustedes me decían, hoy, acá el rector, van a inaugurar un Instituto de Estudios Ferroviarios "Raúl Escalabrini Ortiz". Un nombre, el de Raúl Escalabrini Ortiz, tal vez desconocido para muchos argentinos. Siempre el stablisment intelectual de la Argentina ha ocultado a los nombres de los argentinos que comprometidos con el pueblo y con la nación, que son lo mismo. No hay pueblo sin nación, y no hay nación sin pueblo; han ocultado muchas veces el nombre de esos ilustres argentinos, como Raúl Escalabrini Ortiz, como Arturo Jaureche, hombres de forja, hombres que se incorporaron al movimiento nacional desde el movimiento nacional y que expresan el compromiso de los intelectuales con el pueblo, de los verdaderos intelectuales. Siempre digo hay que hacer una diferencia entre ser intelectual y tener instrucción, se puede tener una gran instrucción, se puede tener una gran versaciòn en distintas materias, pero intelectual es aquel que es capaz de generar pensamientos propios, ideas propias, conocimiento propio a partir de los instrumentos que le da la educación y el poder observar el mundo y las transformaciones de ese mundo. Interpretar, decodificar la realidad que nos circunda, sin prejuicios, sin tabúes, eso es, en definitiva, generar el rol de los intelectuales en la República Argentina, algo que muchas veces se confunde.

Yo creo que la universidad, precisamente, como la gran generadora de pensamiento crítico, en todas las áreas, las sociales, las culturales, las de tecnología, las de la ciencia, tiene esta gran misión, que muchas veces es deformada, que muchas veces es estereotipada, pero que en definitiva, en síntesis, es esto, un profundo compromiso con el pueblo y con los intereses del país.

Los necesitamos, hoy más que nunca, a todos los estudiantes, a todos los hombres y mujeres que en las universidades públicas o en las privadas desarrollan sus carreras. Los necesitamos comprometidos con el país, los necesitamos comprometidos con la Nación, los necesitamos comprometidos con el pueblo. Porque creemos que entonces, del mismo modo que pasa en los grandes centros mundiales, si logramos articular el conocimiento de sus un universidades, de sus intelectuales, con la fuerza del pueblo, yo les puedo asegurar, argentinos, que vamos a construir un país diferente para todos, mucho mejor. (Aplausos)

Estoy muy contenta en esta tarde, señor Rector, Daniel, querido Intendente, amigos y amigas, porque creo que este es el camino, no hay atajos. El camino es este, el esfuerzo, el trabajo, el compromiso del Estado y el compromiso de la sociedad. Con el Estado sólo haciendo cosas no alcanza, es necesario además el compromiso de toda la sociedad en mejorar nuestra vida cotidiana, nuestra vida de todos los días.                  

Yo tengo mucha fe, tengo muchas esperanzas y muchas ilusiones, al igual que millones de argentinos y de argentinas. Estoy segura que juntos vamos a poder. Porque otros que no tenían todos estos elementos, que no tenían esta base, pudieron construir un país que en algún momento fue un país que ocupó el octavo, el séptimo lugar en el mundo. Lo vamos a volver a hacer, pero a diferencia de aquel lugar, octavo o séptimo en el mundo, en el que tal vez pocos aprovechaban los beneficios de un país con riqueza, la diferencia tal vez, en este Bicentenario, sea que esa riqueza no solamente sea para unos pocos sino que sea para todos los argentinos. De esto se tratan las trasformaciones y de esto se trata este nuevo país que todos queremos.      

Muchas gracias y muchas felicitaciones San Martín, muchas felicitaciones por la universidad, y muchas gracias por todo.

Cristina Fernández en la Cumbre Mercosur martes, 18 de diciembre de 2007

Cristina Fernández en la Cumbre Mercosur

martes, 18 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN REUNIÓN DEL MERCOSUR REALIZADA EN MONTEVIDEO, REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY

...juntamente, el discurso del señor Presidente del Uruguay, donde ha reafirmado la querida República Oriental del Uruguay, su pertenencia, su identidad, su razón de ser en la Unión Latinoamericana, en el MERCOSUR.

Es una gran noticia, no solamente para nosotros que integramos el MERCOSUR, sino para todos los pueblos del mundo que conciben que las unidades regionales son algo más que un relato de buena vecindad, que son, por sobre todas las cosas, como dijo el presidente Lula en Argentina, la necesidad, la condición sine qua non para que podamos desarrollarnos cada uno de nosotros porque él, con muy buen criterio, cuando dio su mensaje con motivo de la firma del Acta del Banco del Sur, sentenció -creo que fue a nivel de sentencia- que nadie puede ser próspero, nadie puede tener bienestar en su sociedad si las sociedades que lo circundan, si las sociedades que están a su alrededor, viven mal o tienen demasiados problemas.

Creo que todos estábamos un poco cansados de leer en letra de moldes la muerte que se pronunciaba antes de cada reunión del MERCOSUR y de que era una cosa casi formal.

Usted, presidente Lula, se queja porque dice que somos malos padres porque estamos criticando al hijo todos los días, que le vemos defectos, que tiene la nariz larga o que no se peina bien. En realidad no somos nosotros lo que lo criticamos.

Hay fuertes intereses internos y externos y también en algunos sectores de nuestros propios países, una suerte de ceguera cultural hacia todo lo que nos es propio. Pueden observar con admiración y beneplácito y describir cualquier otra unidad en cualquier otro punto del mundo, pero basta que aquí, en casa, en lo nuestro, nos pongamos de acuerdo y decidamos reunirnos para que inmediatamente tengamos críticas. Hay una suerte de desprecio a lo propio y casi de subordinación a lo exterior.

Me parece sencillamente que esta decisión de reafirmar pertenencias, tiene que ver no solamente con una cuestión económica, social o política, sino esencialmente cultural, mirarnos con mejores ojos a nosotros mismos como hacen ellos en los países centrales y desarrollados, mirarse con excelentes ojos ellos mismos y tal vez, querer exportar por afuera de sus fronteras lo que jamás han practicado adentro de sus propios países. Así que, bienvenida esta primera reafirmación de pertenencia histórica, cultural, económica y política al MERCOSUR.

La segunda, la salud de este MERCOSUR. Yo creo que hemos podido sobrevivir a lo que fue la tragedia neoliberal en América latina. El MERCOSUR pudo resistir a la adopción de políticas neoliberales en el Cono Sur donde fuimos una suerte de laboratorio, una suerte de conejillo de Indias, donde se experimentó que era posible hacer desaparecer al Estado, que el Estado no tuviera injerencia en absolutamente nada y que las sociedades sobrevivieran.

A duras penas pudimos sobrevivir a lo que fue la década del neoliberalismo en América latina y el MERCOSUR pudo hacerlo, con lo cual tenemos una primera garantía de anticuerpos suficientes y buenos en este MERCOSUR que pudo superar etapas muy difíciles, en algunos casos como en mi país casi de implosión social, económica e institucional y aquí estamos, en un mundo y en una América latina sustancialmente diferente, donde por primera vez y no me canso de repetirlo, sus gobernantes se parecen a sus gobernados y comienzan a mirar hacia adentro, no para negarse hacia fuera, sino precisamente para reconstruir fuerza, tomar envión y poder comunicarse mucho mejor con el mundo.

Creo que hay desafíos muy importantes en esta etapa que se avecina. Está las de las asimetrías, que muchos de ustedes señalaron, pero también la de la integración productiva, tal cual lo charlábamos en nuestra visita bilateral a Brasilia a los pocos días de haber resultado electa presidenta de todos los argentinos. La integración productiva que presupone la construcción de cadenas de valor y, entonces, que los lazos entre los países no solamente sean de superar asimetrías, sino, esencialmente, de integración profunda. Creo que esta es una de las claves que nosotros tenemos que lograr.

El otro está dado en las obras de infraestructura, las obras físicas. Fundamentalmente esto no solamente tiene importancia en cuanto a dotar de infraestructura económica y social a nuestros países, sino también en la percepción más clara, más visible que tienen las sociedades ante las obras concretas.

Hace pocos días estuve en Paraguay visitando a mi querido amigo Nicanor y a Blanca -espero que no se enoje nadie por la mención- y, precisamente, fuimos a inaugurar una obra complementaria de Yacyretá, un canal muy importante, una obra que había sido demandada por la República del Paraguay a mi país a todos los gobiernos y que ninguno lo había hecho porque era una inversión importante y significaba que 50 mil hectáreas de arroceros paraguayos no fueran anegadas por la inundación de Yacyretá.

Es entonces donde las sociedades, a partir de hechos puntuales, concretos, que impactan en sus vidas cotidianas, en sus actividades económicas y sociales cotidianas, es donde los pueblos y las sociedades perciben con claridad las ventajas de la integración y de la cooperación entre los países. Creo que ahí también tenemos que apuntar mucho, a las obras de infraestructura que tenemos que realizar para que esto pueda ser percibido en toda su dimensión por las sociedades

Por supuesto, en esta presidencia pro témpore que iniciamos hoy en nombre de la República Argentina, vamos a trabajar fuertemente en el tema del doble arancel. Sé que hay impedimentos de carácter legal y muchas veces cuestiones técnicas, pero espero que mi carácter de abogada me pueda ayudar con un buen Código Aduanero de modo tal que podamos eliminar definitivamente el doble arancel que realmente perjudica y no nos permite consagrarnos como una verdadera Unión Aduanera. Es un límite claro, preciso y que vamos a abordarlo con toda fuerza en esta etapa que se avecina en este vecindario, como decía Tabaré, vecindario con obras y vecindario también con visitas. Muchas veces las visitas en el vecindario no ven con buenos ojos que los vecinos se unan y se lleven bien y, entonces, promueven acciones tendientes, precisamente, a intentar dividir, separar o que los unos y los otros nos concibamos como impedimento o algo molestos.

Por eso yo espero que en esta presidencia pro témpore que iniciamos hoy, podamos definitivamente incorporar a la República Bolivariana de Venezuela. Lo he dicho y lo reitero, la presencia de Venezuela en el MERCOSUR va a permitir configurar el cierre de la ecuación energética, clave, absolutamente clave, no solamente ya para la región, sino para el mundo en los tiempos que vienen y, por lo que uno puede mirar y por lo que uno puede prever a largo y a mediano plazo, también va a ser energía junto a alimentos, tal vez las dos claves que signen el siglo XXI, junto al conocimiento, paralelamente, un mundo con un conocimiento que prácticamente ya no conoce fronteras y allí está la frontera clara de la energía con todo lo que implica no solamente en materia de desarrollo, sino también de calentamiento global y todo lo que ello implica en cuanto a cambio climático y, al mismo tiempo, alimentos para pueblos que realmente carecen de ellos y necesitan que cada vez produzcamos más alimentos.

Creo que estos son los desafíos de este siglo que viene y creo que aquí en América latina, aquí en América del Sur, aquí en el MERCOSUR, tenemos estos tres elementos: energía, alimentos y también conocimientos. Creo que podemos trabajar mucho también en este desarrollo de la investigación y renovación tecnológica como un modo de poder agregar calidad y competitividad a nuestros productos en agroindustria, energía, en fin, en todo lo que pueda ser para el desarrollo de nuestras comunidades.

Así que, muchas gracias por la bienvenida, me siento muy honrada de ser la primera socia mujer del MERCOSUR, realmente espero representar bien al género y quiero, en este sentido, decir que no me siento representante únicamente de las mujeres argentinas, sino de las uruguayas, de las brasileras, de las paraguayas y también de las venezolanas. Muchas gracias y muy buenos días.

Palabras de Cristina de Kirchner en Acto de Asunción como Presidenta del Mercosur martes, 18 de diciembre de 2007

Palabras de Cristina de Kirchner en Acto de Asunción como Presidenta del Mercosur

martes, 18 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER, EN EL ACTO DE ASUNCIÓN COMO PRESIDENTA PRO TEMPORE DEL MERCOSUR

Señor Presidente de la República hermana, Oriental del Uruguay: en primer término quiero agradecerle a usted y a todo el pueblo uruguayo, el afecto y el cariño con el que me han recibido y la hospitalidad que he sentido aquí desde anoche, cuando proveniente de Mar del Plata vine para participar en esta Cumbre del día de la fecha.

Quiero decirle que me he sentido en mi casa, porque es mi casa el Uruguay, como mi país la República Argentina es también la casa de miles de uruguayos y uruguayas que hace mucho tiempo viven junto a nosotros, como nosotros y también con nosotros.

Quiero agradecerles también a todos los señores y señoras Jefas de Estado, la presencia aquí. Hoy es un día -lo decía en nuestro desayuno de trabajo- muy especial. He escuchado con mucha alegría, sinceramente con mucha alegría la Declaración del señor Presidente de la República Oriental del Uruguay, de su pertenencia, de su elección cultural, política e histórica de este espacio que es la América del Sur y de este espacio más concreto aún que es el MERCOSUR.

Yo leía antes de venir aquí, ayer, en estos días, en letras de molde que en realidad esta iba a ser una casi reunión de defunción del MERCOSUR. Son los que nunca creyeron no solamente en el MERCOSUR, son los que en cada uno de nuestros países, tampoco creen en sí mismos, en la potencia del pueblo, en la identidad cultural, en la pertenencia histórica.

Lo decía hoy por la mañana, que si este MERCOSUR ha sobrevivido a la década del neoliberalismo en la región, donde nos hicieron creer que el Estado ya no servía, que el mercado era el mejor asignador de recursos y que entonces la riqueza finalmente iba a derramar en todos, si hemos podido sobre vivir a eso con nuestro MERCOSUR, está claro que este MERCOSUR no solamente goza de buena salud sino que además, tiene excelentes anticuerpos.

Y creo que debemos profundizar ahora, en un tiempo diferente para la América Latina, para nuestra región que ha vuelto a reencontrarse con su propia identidad en gobiernos que han hecho de la democracia y de la inclusión social, dos ejes irrenunciables de la actividad política, creo que allí nuestro desafío será, lograr -y lo voy a ser todo lo posible durante esta presidencia pro témpore- el tema de poder unir finalmente en un código aduanero que impida que los productos de cada país, como recién remarcaban varios miembros, tengan que pagar aranceles en una y otra jurisdicción. Es una tarea que la podemos encarar y creo que la podemos llevar a cabo.

Creo también que debemos afrontar y abordar el problema de la integración productiva, la reindustrialización, este segundo proceso de reindustrialización que está teniendo mi país y que es dable que sea extendido a todas las otras jurisdicciones, porque todos sabemos que la clave en la mejor calidad de vida para nuestros pueblos es agregar valor a nuestros productos para poder colocarlos mejor en el mundo y de esta manera tener trabajo digno, tener trabajo decente que ha sido y ha sido siempre el gran signo de la movilidad social ascendente en mi país; las obras de infraestructura que necesitamos para que además esta unidad sea percibida y también disfrutada por nuestra sociedad, de modo tal que no solamente sean defensores de este espacio común los gobernantes sino también las sociedades. Es un gran desafío y tenemos que darlo.

Yo también quisiera referirme a las manifestaciones del Presidente de la hermana República de Bolivia, Evo Morales en cuanto a cierto grado de desilusión que evidenciaron sus palabras cuando hablaba de que nunca creyó que la política fuera tan sucia.

Presidente, con todo el respeto: creo que la política no es sucia, creo que algunos que hacen política desde adentro y desde afuera de nuestros países, son los que hacen operaciones sucias y políticas sucias en la región. (APLAUSOS)

Pero la política es algo maravilloso, es un instrumento que ha servido para mejorar la calidad de vida de los pueblos; en nuestra historia de apenas de 200 años, fue liberar a esta región, que nunca fue una región que colonizara, sino que fue colonizada. Nuestra región fue profundamente libertaria, tenemos historia de ello. Esos hombres que hacían política y que muchos tuvieron que meterse a militares, precisamente para lograr esa tarea libertaria. Vaya mi recuerdo a ese gran argentino que fue Manuel Belgrano, a José de San Martín, a Bolívar, a Artigas, a O´Higgins, a tantísimos latinoamericanos que con el instrumento maravilloso de la política, dieron su vida por la libertad y también por la igualdad, que las dos cosas deben ir unidas. Libertad sin igualdad no sirve e igualdad sin libertad tampoco; queremos ambas cosas libertad e igualdad.

Y aquí, en América Latina tal vez, no el continente más pobre pero sí el más inequitativo en la distribución de la riqueza, debemos dar y tenemos que llegar a fondo en la tarea de la lucha por la inequidad.

En esto no tenemos que ser ingenuos, amigos y amigas presidentes, creo que muchas veces vamos a sufrir, como lo estamos sufriendo en estos momentos, "interferencias", por llamarlo de algún modo generoso en términos diplomáticos o eufemísticamente, "interferencias" de los que parecen ser que solamente quieren países empleados y subordinados y no entienden la política de amistad que sí entendemos los pueblos de Latino América.

En esto tenemos que ser muy serios, no recurrir al discurso panfletario por allí, pero sí al discurso firme, sincero y genuino de que no nos van a doblegar. (APLAUSOS) Vamos a seguir luchando por la profundización de este MERCOSUR; vamos a seguir abogando por un mundo multipolar, la multipolaridad que da equilibrio en las relaciones internacionales. El unilateralismo ha creado sólo tragedia, dolor e inseguridad en el mundo contemporáneo. Tenemos que volver a reconstruir el equilibrio perdido, y en esto, el MERCOSUR, tiene que ser también una punta de lanza.

Agradecemos también la presencia de representantes de la SIAM, de Rusia, porque además este MERCOSUR que hoy emblemáticamente ha firmado su primer tratado fuera de la jurisdicción con la República de Israel, quiere con este gesto simbolizar que en este espacio geográfico, cultural e histórico que es la América Latina, libre de diferencias religiosas o étnicas, libre de enfrentamientos o falsos dilemas entre países hermanos, nos reconocemos como un espacio diverso, plural y democrático que quiere brindar su ayuda para vivir en un mundo mejor todos los días un poco.

Y quiero agradecer profundamente la presencia de todos ustedes aquí y comprometerme, como siempre lo he hecho en mi vida y en mi práctica política, a hacer las cosas con toda la capacidad, con toda la sinceridad y con toda la pasión de que somos capaces nosotras, las mujeres.

Quiero decirles además que me siento no una argentina aquí en el MERCOSUR, me siento una latinoamericana, hermana de mis hermanas uruguayas, brasileras, paraguayas, bolivianas, mexicanas, chilenas, en fin, una ciudadana. A mí me gusta llamarme ciudadana porque nos da una categorización universal, la del respeto por las libertades, por las igualdades y por la defensa irrestricta de los derechos humanos, que es nada más y nada menos que respetar la condición humana.

Muchísimas gracias, muchas gracias, Tabaré, muchas gracias y ¡Fuerza Latino América! (APLAUSOS)

Palabras de la Presidente Cristina Fernández en el acto de UOCRA, Mar del Plata. lunes, 17 de diciembre de 2007

Palabras de la Presidente Cristina Fernández en el acto de UOCRA, Mar del Plata.

lunes, 17 de diciembre de 2007

PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN, DRA. CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER DURANTE LA INAUGURACIÓN DEL HOTEL DE LA UOCRA, EN MAR DEL PLATA.

Muchas gracias, buenas tardes a todos y a todas: yo escuchaba recién atentamente al señor Intendente hablar del mercado interno; a Gerardo y a Daniel hablar de construcción, de presente y de futuro. El día viernes, allá en el lejano sur, en nuestro Calafate -presidente- asistimos también a otra inauguración de otro hotel, de otro gremio hermano, los pasteleros que inauguraban, allá en Santa Cruz un hotel escuela; hoy aquí, en Mar del Plata, la UOCRA, el sindicato de la construcción levanta este hotel, que fue un bastión tradicional del turismo marplatense.

Y yo no creo que esto sea obra de la casualidad, es obra también de una construcción política, económica y  social que ha privilegiado, precisamente, en los hombres  y mujeres concretos, que vivimos aquí en nuestra tierra, en la República Argentina, el eje para desarrollar, para proyectar, para diseñar políticas, sueños, esperanzas e ilusiones.

Y creo, precisamente, que es, tal vez, en esta nueva presencia de los trabajadores organizados, una vez más en la Patria, donde uno comienza a vislumbrar que hay otro país. Porque, recién Gerardo con timidez y tal vez con algo de vergüenza, decía: "somos y volvemos a ser la columna vertebral, pero no como dicen algunos por ahí" y terminó allí la frase, no se animó a seguir. Yo se la voy a seguir, el quiso decir que muchas veces, hermanos y hermanas, hay prejuicios que creen que la presencia de los sindicatos, de los trabajadores organizados es algo perjudicial que no hace bien. (APLAUSOS).

Muchas veces nos han metido en la cabeza que, tal vez, si no tuvieran tanta fuerza, si no tuvieran tanta representación los trabajadores, tal vez, las cosas podrían ser más fáciles para los empresarios o para la actividad económica. Quiero decirles que esto no es así, podemos demostrar casi científicamente que es en las sociedades donde hay fuertes organizaciones empresariales y fuertes organizaciones sindicales donde mayor grado de desarrollo económico y social se alcanza. Pero muchas veces esos prejuicios tienen miedo de los trabajadores organizados. Y yo digo, no tengan miedo, tengan miedo si no tenemos trabajo, porque entonces se desorganiza la sociedad y se enfrentan los argentinos los unos con los otros, tal vez, los pobres contra los pobres para pelear por las migajas.

No tengamos miedo de la organización de quienes trabajan, al contrario. Miren, hace muy poco tiempo, meses apenas, fui invitada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Ginebra, a dar una conferencia, junto a un dirigente sindical y a un dirigente empresarial. Precisamente el dirigente sindical que había presidido, durante 30 años, la Confederación Económica Empresarial española, precisamente a la luz de la cual empresarios y trabajadores pudieron diseñar ese desarrollo de economía, que hoy, tal vez, tiene el crecimiento más alto de la Comunidad Económica Europea. Por eso cuando digo esto no lo digo únicamente porque pertenezco a un partido, a una idea, como todos ustedes saben, al peronismo. (APLAUSOS).

No es solamente, entonces, una postura ideológica o dogmática o filosófica,  es algo mucho más palpable, más sencillo, más pragmático, más práctico, es verificar en la realidad de las grandes economías que, precisamente, el crecimiento siempre ha girado en torno al acuerdo entre el capital y el trabajo. Viene desde hace mucho tiempo este diálogo, este acuerdo que, como dijo Gerardo, con absoluta claridad, no empieza hoy con esta Presidenta.

Tal vez sin ser formulado teóricamente, tal vez sin ser expresado en acuerdos o en actas firmadas entre empresarios y trabajadores, ese presidente que está allí, se lo planteó a los argentinos cuando les dijo que teníamos que vivir con nuestro propio esfuerzo, que nadie haría por nosotros lo que nosotros mismos no fuésemos capaces de hacer y en ese reconocimiento en nuestras propias fuerzas, en nuestras propias calidades, en nuestra propias ideas, se centra este proyecto que desde aquel 25 de mayo de 2003 ha logrado, no para un sector, no para un partido ni para un gobierno, sino para todos los argentinos una mejora sustancial en nuestra calidad de vida.

Claro que falta mucho, como lo dijo el otro día, mientras haya un pobre en el país, la tarea no estará cumplida.

Por eso, yo los convoco aquí a que todos y cada uno, con lo mejor que cada uno tenga, se esfuerce en esta construcción de una sociedad diferente, de un país diferente donde todos, empresarios, trabajadores, intelectuales, docentes, estudiantes, jubilados, hombres, mujeres, amas de casa, todos los días podamos ser un poco mejor y tomar el ejemplo precisamente de los trabajadores que organizados, todos los días construyen una obra más que sus representados estén mejor.

Esta ha sido la historia de los trabajadores en República Argentina, un lugar tal vez donde la movilidad social ascendente, donde el sueño de que el hijo del trabajador pudiera llegar a la universidad y también, por qué no, a la Presidencia de la República, fue la que nos constituyó es un espacio institucional y regional único.

Yo quiero volver a rescatar eso, no para con nostalgia rememorar viejas épocas. Al contrario, no soy nostalgiosa, muy por el contrario, soy absolutamente contemporánea como todos ustedes y creo firmemente en que este modelo de crecimiento, de acuerdo, de mercado interno, como dice el Intendente, de reindustrialización, de presencia del Estado en la inversión de la obra pública que catapulta aún más la actividad económica en consonancia con el sector privado dándole infraestructura económica y social en esta Argentina que estamos construyendo.

Yo quiero en esta tarde y en esta Mar del Plata tan hermosa, donde si hay algún símbolo del ascenso social es Mar del Plata. (APLAUSOS)

Como decía un tiempo atrás, el poder viajar a Mar del Plata de vacaciones significaba en el barrio que uno estaba progresando, ese era el símbolo, entre otras cosas también, del ascenso social, la universidad, las vacaciones, el auto tal vez, la casa propia, el símbolo de la clase media argentina. Esta Mar del Plata la representa tal vez como ninguna otra y este verano, que seguramente volverá a batir récord de presencia de turistas nacionales y ahora también extranjeros, nos está indicando cuál es el rumbo, cuál es el camino: Patria, trabajo y esfuerzo, lo demás viene solo.

Muchas gracias, Mar del Plata, muchas gracias, UOCRA, gracias. (APLAUSOS)